¿Revolución?

The Canadian Center of Science Education publicó en 2013 un artículo de dos profesores de la Universidad Adyaman, de Turquía. El artículo se llamaba Future Scenarios Regarding Tablet Computer Usage in Education and Writing.

Por lo tanto nos situamos en un escenario de hace tres años, a tres años de la salida del mercado del iPad y con tres años de perspectiva desde la publicación del artículo en una revista de ámbito anglosajón.

Resulta interesante este artículo porque pone el foco en un concepto de evolución de la educación  que puede ser calificado como transformación o revolución. La presentación de la Tablet como una herramienta revolucionaria, que modificaría los estándares de, no ya las metodologías, sino la evolución misma del ser humano, ha sido uno de los tópicos más habituales en los últimos cinco años. El salto adelante iba a ser tan demoledor para la civilización tal como la habíamos conocido que nos enfrentábamos ya a un nuevo modelo ser humano. Veamos cuales eran sus afirmaciones:

1. El espectacular final del bolígrafo

2. El adiós de la escritura a mano

3. La desaparición del valor simbólico de la escritura

4. La desaparición de los instrumentos educacionales clásicos

5. La victoria de la visualidad

6. La muerte de la memoria

7. ¿Ha nacido un nuevo lenguaje para tablet?

Es difícil afirmar a día de hoy que esto es lo que haya pasado, y que esto es lo que vaya a pasar.

No se puede negar que en cierta manera ha comenzado una modulación en las formas de redacción, que la cultura es más visual, que se tiende a memorizar menos… Pero también hay que tener en cuenta que con los mensajes SMS eran muchos los que decían que las generaciones de los años 90 estaban hundiendo el lenguaje, y ahí están hoy, escribiendo en sus respectivos puestos de trabajo. Ahora bien, esta modulación tiene su origen en la relación natural con las herramientas en todos los ámbitos, no solo en las aulas. Baste recordar un dato: menos del 10% de los centros privados y concertados de España tienen a día de hoy una Tablet. El cambio no está viniendo de las metodologías ni de la introducción de la tablet. La televisión tiene ya décadas de historia y la mayoría de los jóvenes ya tiene un smartphone.

He reflejado en este post un artículo de carácter científico, pero sería muy interesante ver qué era lo que se proyectaba en las distintas redes sociales sobre la evolución revolucionaria que iba a sufrir la educación desde la introducción de todos y cada uno de los elementos de hardware y software procedentes de las compañías tecnológicas -cuantas líneas no se habrán escrito sobre las Google Glass-.

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